Descubierto en Jaén Nueva evidencia epigráfica sobre la leyenda de la Atlántida Por Georgeos Díaz-Montexano / Historical-Scientific Atlantology Adviser for National Geographic, Simcha Jacobovici and James Cameron / President Emeritus of Scientific Atlantology International Society (SAIS) / Accepted Member of The Epigraphic Society. En el Barranco de El Toril, Otíñar, Jaén, hace mucho tiempo, en algún momento entre el Calcolítico y el Bronce final o principios de la Edad del Hierro, pero sin la menor duda, antes de la llegada de los fenicios, alguien escribió, justo debajo de un símbolo circular concéntrico con canal y posible barco en la entrada, semejante al esquema de la sagrada capital de Atlantis, tres signos que se corresponden con las letras A T(a) y L, o sea, AtaL o Atala. Los tres signos (A-Ta-L) se hallan en muchos sitios de la península con Arte Rupestre del tipo esquemático en abrigos y cuevas que han sido datadas o contextualizadas entre el Neolítico y el Bronce, y forman parte de un signario que he estado compilando desde 1994 y al que decidí nombrar como Escritura Lineal Pre-Tartessia (ELTAR) porque, como su nombre ya sugiere, gran parte de los signos que conforman el signario se encuentra en la posterior escritura tartésica o sudlusitana así como en la ibérica meridional. Una nueva evidencia epigráfica en otro sitio con Arte Rupestre de los alrededores de Jaén, donde puede reconocerse claramente el mismo nombre de ATaL o ATL, viene a confirmar que el nombre de AtaL, AtaLA o ATLA, inscrito mediante grabado en el Barranco de El Toril en Otíñar, no es una mera casualidad ni una excepción, sino que responden a un auténtico nombre propio, que bien podría ser el de la misma ciudad circular atlántica que la leyenda conservó entre los egipcios hasta que Solón les visitó allá por el 570 a. C. Al igual que en el Barranco de el Toril, este otro nombre de ATaL o ATL se halla asociado a una figura circular en forma de disco.

Descubierto en Jaén

agosto 16, 2018 Georgeos Díaz-Montexano 1

Una nueva evidencia epigráfica en otro sitio con Arte Rupestre de los alrededores de Jaén, donde puede reconocerse claramente el mismo nombre de ATaL o ATL, viene a confirmar que el nombre de AtaL, AtaLA o ATLA, inscrito mediante grabado en el Barranco de El Toril en Otíñar, no es una mera casualidad ni una excepción, sino que responden a un auténtico nombre propio, que bien podría ser el de la misma ciudad circular atlántica que la leyenda conservó entre los egipcios hasta que Solón les visitó allá por el 570 a. C. Al igual que en el Barranco de el Toril, este otro nombre de ATaL o ATL se halla asociado a una figura circular en forma de disco…