El culto a una antigua “Señora Loba” de posible origen ibero-túrquico en la hidronimia de Andalucía y en el nombre de *Korduba como “La ciudad del Clan de la Loba”.

Georgeos Díaz-Montexano, Vitalitius Accepted Member of The Epigraphic Society

El culto a una antigua "Señora Loba" de posible origen ibero-túrquico en la hidronimia de Andalucía y en el nombre de *Korduba como "La ciudad del Clan de la Loba".

Detalle del pectoral-escudo con representación de una cabeza de lobo de faz amenazante de la escultura de un príncipe o aristócrata guerrero ibero conocida como “Torso del Guerrero” de La Alcudia (Elche). El lobo es también (desde tiempos muy remotos) el principal animal sagrado y mayor símbolo guerrero en las culturas transeurasiáticas altaico-túrquicas.

Como es sabido, los arroyos, junto con los ríos, lagos, fuentes y manantiales, suelen contener los nombres de lugares más antiguos. Esto es algo aceptado a nivel mundial por todos los lingüistas y estudiosos de la antigua hidronimia. Pues bien, un arroyo de la Provincia de Sevilla (no muy lejos de Córdoba) lleva un nombre que sería una combinación de *Kord/*Kurd ‘loba/lobo‘ más su traducción en español. Me refiero al ’Arroyo de la Cordoloba’. Nótese que el hecho mismo de que el arroyo no se halle precisamente en Córdoba, sino en Sevilla, puede ser considerado justamente como una prueba indiciaria más a favor de que este hidrónimo compuesto de dos idiomas, Cordoloba, no se forma por tener su lexema cordo relación alguna con Córdoba, sino porque existiría un antiguo lexema cordo (seguramente *Kordo/*Kordu en ibero) que es el mismo que se usaría en la creación del nombre ibero de *Korduba (Córdoba), y ese lexema ibero *Kordu/*Kordo, bien podría haber significado “loba/lobo”, tal como vemos en la traducción casetallana (antes latina seguramente) del mismo que le acompaña cuando fue creado como Cordoloba.

Este tipo de construcción de hidrónimos o topónimos, donde una lengua posterior traduce el significado de la otra anterior, en un momento en que ambas lenguas coexisten, o bien porque la tradición popular recuerda todavía lo que significaba el étimo original que es traducido, es muy frecuente en toda la toponimia e hidronimia mundial. El destacado lingüista salamantino, Francisco Villar Liébana, es uno de quienes mejor ha estudiado este fenómeno y en sus libros pone muchos ejemplos similares de antiguos topónimos e hidrónimos que se conservan con el étimo antiguo, y a su lado, formando el mismo hidrónimo o topónimo, la traducción en español (antes en Latín, obviamente).

Es decir, que los antiguos habitantes del lugar por donde actualmente corre elArroyo de la Cordoloba, en el período Hispano-Romano, cuando la gente aún hablaba la lengua indígena (probablemente un dialecto ibero occidental) a la par con el Latín, debieron crear este hidrónimo, uniendo el ibero *Kordu/*Kordo ‘Loba’ con su traducción latina LVPA, creando así para el arroyo un nuevo nombre compuesto de dos idiomas (algo muy común en toda la toponimia mundial) con la nueva forma de *Kordulupa, que después terminaría evolucionando hacia el Romance *Corduluba y finalmente hacia el castellano Cordoloba.

Lo anterior implica que muy probablemente el arroyo fuera conocido en tiempos hispano-romanos con el nombre de…

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