Impactante descubrimiento del primer recinto sagrado circular concéntrico del Calcolítico, cuyo trazado se hizo imitando la representación esquemática del rostro de una divinidad oculada. La gran divinidad de las aguas de la civilización atlántica del Neolítico y el Calcolítico.

Georgeos Díaz-Montexano, President Emeritus of Scientific Atlantology International Society (SAIS), Historical-Scientific Atlantology Adviser for James Cameron, Simcha Javobovici & National Geographic Channel, Vitalitius Accepted Member of The Epigraphic Society.

Impactante descubrimiento del primer recinto sagrado circular concéntrico del Calcolítico, cuyo trazado se hizo imitando la representación esquemática del rostro de una divinidad oculada. La gran divinidad de las aguas de la civilización atlántica del Neolítico y el Calcolítico.

La mayoría de los recintos circulares concéntricos (con diseño similar a la capital de Atlantis) que se erigieron desde el Neolítico hasta el Calcolítico final y principios del Bronce (período del mayor esplendor de la civilización atlante) tuvieron una función simbólica mágico-religiosa y funeraria.

Los estudios más recientes sobre los recintos circulares concéntricos (con diseño similar a la capital de Atlantis) que alternan fosos o canales circulares concéntricos con espacios inter-fosos o anillos de tierra, concluyen que la mayoría de estos monumentos, que son denominados por los arqueólogos como «recintos de fosos» y que abarcan desde el Neolítico hasta el Calcolítico final y principios del Bronce (período del mayor esplendor de la civilización atlante) tuvieron una función simbólica mágico-religiosa y funeraria. Al respecto, José Enrique Márquez Romero y Víctor Jiménez Jáimez (dos de los mayores expertos en este tipo de monumento) concluyen:

«Un último argumento, a nuestro juicio casi definitivo, es el de la topografía de los lugares donde se emplazan los recintos de fosos. En efecto, la ubicación de estos hipotéticos asentamientos estables en terrenos bajos, de fácil acceso y con una relativamente escasa visibilidad del entorno es una constante. A veces, se ven surcados por arroyos que los cruzan por en medio, adoptan forma de cuenca, con los lados en pendiente convergente hacia el centro, o simplemente a media-baja ladera de cerros y colinas, lo que los hace vulnerables desde puntos más altos. Todo ello constituye un contrasentido que sólo puede explicarse de dos maneras: apelando a un desconocimiento de los más elementales principios castrenses por parte de sus constructores, o desestimando la función defensiva para los recintos. Nosotros nos decantamos por la segunda opción…»

Es decir, que la mayoría de ellos, incluso los más grandes, no serían meros asentamientos o poblados con fosos circulares usados como elementos defensivos, sino que podrían considerarse asentamientos sagrados, «ciudades sagradas» hacia las cuales se peregrinaba en determinados momentos del año o cada ciertos años y donde se hacían actividades rituales que incluían sacrificios de animales enterrados con ofrendas simbólicas, además de enterramientos de personas. Quizá «Marroquíes Bajos», la ‘Primigenia Jaén’, fuera una «ciudad sagrada» similar, aunque sus enormes dimensiones y las muchas evidencias de ocupación y fortificación apuntan a una megalópolis, o sea, una «ciudad gigantezca», según la clasificación de tipos de asentamientos del Calcolítico y el Bronce usada por los arqueólogos más acreditados a nivel internacional, menos por los arqueólogos jiennenses, para quienes solo se trata de una macroaldea, o sea, una «aldea grande».

Los mismos estudios dejan claro la importancia capital de lo acuático. Por ello que la mayoría tengan fosos o canales que se inundaban de agua, y que muchos de ellos incluso fueron trazados de manera sinuosa como imitando corrientes de ríos.

Durante años había estado defendiendo yo esto mismo, que no todos serían meros poblados (ya que la mayoría son muy pequeños, apenas cabría una o dos familias) y porque en la mayoría apenas lo único que se halla es enterramientos humanos y de animales, además, por el mismo diseño circular concéntrico combinando canales acuáticos con anillos de tierra como la capital sagrada de Atlantis.

Todo ello me llevó a pensar en la hipótesis de que muchos de ellos fueran santuarios que evocaban precisamente la capital de Atlantis, a la par que santuarios (incluso «ciudades sagradas») consagrados a la divinidad de todas las aguas, la misma que los egipcios describe como principal divinidad de los atlantes y que Solón traduce al griego por el dios equivalente, Poseidón.

Pues bien, un estudio más que cualificado y autorizado como el publicado por los citados expertos, José Enrique Márquez Romero y Víctor Jiménez Jáimez, bajo el título ‘RECINTOS DE FOSOS. Genealogía y significado de una tradición en la Prehistoria del suroeste de la Península Ibérica (IV- III milenios AC)’, 2010, salvo en lo de vincularlo con la civilización atlante, por supuesto (por muy evidente que parezca), soporta mi hipótesis defendida durante más de dos décadas.

Recientemente, revisando el catálogo de la península ibérica de tales monumentos circulares (la mayoría concentrados entre Portugal, Extremadura y Andalucía) a través de ortofotos aéreas y de satélites desde 1956 hasta el 2019, me percató que el célebre recinto de fosos de ‘La Pijotilla’, erigido en Tierra de Barros, Badajoz, era mucho más complejo en su trazado con fosos y/o canales de lo que los arqueólogos han representado en todas las publicaciones realizadas hasta la fecha.

Los arqueólogos nos han presentado un sitio de recinto con un solo foso circular perimetral y otro que solo abarca una mitad, o sea, un semicírculo, y nada más. Sin embargo, el análisis comparativo de historial de ortofotos y fotos satelitales tomadas en diferentes momentos del año (épocas de sequía y de humedad) demuestran que el monumento es más complejo y que en el mismo se observan con bastante claridad, con la misma claridad que las partes que los arqueólogos han dibujado, dos menores recintos circulares que como ojos se encuentran justo donde deberían hallarse si todo el complejo intentara imitar un rostro humano con el estilo de «Arte Esquemático» propio de esos tiempos.

En la parte posterior de lo que sería la cabeza se observa otro recinto menor con forma cónica como si fuera un tipo de tocado o casco. Este extraño recinto cónico ya fue observado por los arqueólogos, pero no le hallaron ninguna explicación, y a pesar de que lo confirmaron, inexplicablemente decidieron no incluirlo tampoco en ninguno de los planos publicados hasta la fecha.

De aceptarse esta interpretación que propongo (fácil de verificar con unas simples catas de pruebas), estaríamos ante la primera representación simbólica del tipo «Dibujos de Nazca» (solo visible desde lo alto) confirmada al menos para la península ibérica, pero con la diferencia de que mientras en Nazca eran dibujos (no templos ni necrópolis) que se trazaban mediante senderos de piedras o raspando el suelo árido del desierto (geoglifos), aquí se trataría de un recinto mágico-religioso y funerario (pues aparecieron enterramientos y hasta un tholos en su interior) cuyo trazado fue perfilado mediante la construcción de fosos o canales excavados en el suelo.

Recursos y fuentes:

Márquez Romero, José Enrique; Jáimez, Víctor Jiménez, ‘RECINTOS DE FOSOS. Genealogía y significado de una tradición en la Prehistoria del suroeste de la Península Ibérica (IV- III mile nios AC)’, 2010.

Vídeo: Recintos de fosos circulares concéntricos. Videoconferencia con Georgeos Díaz-Montexano. https://argarica.es/index.php/allcategories-es-es/11-argarica/neolitico/104-recintos-de-fosos-circulares-concentricos. Os recomiendo este vídeo que realicé donde expongo tales ideas e hipótesis que las conclusiones de los citados expertos y otros autores no españoles de igual acreditación apoyan en gran medida, sobre este tipo de monumentos y su vinculación con la logografía griega de origen egipcio sobre la alta civilización marítima que desde finales del Mesolítico y hasta mediados de la Edad del Bronce existiría en las costas atlánticas, fundamentalmente en Iberia.

Imagen en alta resolución de la reconstrucción del recinto sagrado circular concéntrico de ‘La Pijotilla’, Badajoz, cuyo trazado se hizo imitando la representación esquemática del rostro de una divinidad oculada. La gran divinidad de las aguas de la civilización atlántica del Neolítico y el Calcolítico y su comparación con diveras fotos áeres y satelitales.

Impactante descubrimiento del primer recinto sagrado circular concéntrico del Calcolítico, cuyo trazado se hizo imitando la representación esquemática del rostro de una divinidad oculada. La gran divinidad de las aguas de la civilización atlántica del Neolítico y el Calcolítico.

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